¿A quien
bienaventurado a horas de madrugada podría estar despierto solo por causa y
efecto de una mente incontrolable? ¿Ya no hay decencia ni en nuestro propio
pensar?
- -Tal
vez si dejaras de hablar podría dormir un poco, además, es raro sentir como un
narrador describe mis pensamientos, ya que… ahora tendré que concentrarme en
otra cosa que no sea pensar descontroladamente.
Pues haz lo
que deseas, para eso vivimos cada
día intentan…
- -te
dije que me dejaras en paz, sabes son las 3:45 am y de verdad necesito dormir,
ayer no es que fuera el mejor día pero de verdad ¿podrías dejarme dormir?
Solo soy
parte de tu mente ahora, reflejos de tu
inconsciente y la poca coherencia que
aun te queda.
- -No
lo eres toda, es mi conciencia, es mi mente, y la coherencia no tiene nada que
ver con que no pueda dormir, ¡eres tú! , cutre intento de pensamiento
filosófico ¡y de por sí muy fuera de lugar!
¿ Realmente estar fuera de lugar importa ahora? Estamos hablando de ti, creo que la moral no
es muy importante justo ahora que estés hablando contigo mismo.
- - Es
interesante que lo digas de esa forma, creo que al fin estamos en concuerdo con
algo, en fin ya debería descansar,
buenas noches, tu narrador, cerebro, mente o lo que sea, ya estoy viejo para
andar pensando idioteces en la madrugada.
…
8:30 am; El
sol por la ventana, el calor inundando el poco espacio, un ventilador
descompuesto y una alarma despertadora con un típico sonido que avisa que el
resto del día será igual que al despertar, o tal vez, un poco peor.Levantándose
con dolor; Louise se mueve para
cepillarse los dientes, y buscar alguna que otra sobra en su nevera, escuchando
los autos en la avenida que rozan los límites de la paciencia en algún momento.
Dedica 30 minutos a una ducha aun con la mente en blanco, el agua le relaja y
poco a poco el cuerpo empieza a tomar forma.
Una camisa
cómoda, pantalones cortos y sus tenis
viejos, es lo único que necesita para lidiar con el calor infernal que se
estableció en la mañana. Baja las escaleras lentamente para no sudar demasiado,
pero es algo que resulta imposible, aun así intentar no está de más y la precariedad siendo usual lo lleva limpiarse con lo más cercano que tenía, su
propia camisa.El lobby del
bloque como siempre estaba la señora Hillary sonriente como que si el calor
fuera algo retorico y la temperatura no existiera. Sentada en una mecedora de madera hecho por su esposo, veía
las personas y saludaba con regodeo e ofrecía agua a esas personas que sin
importar nada salían a trotar en las mañanas.
- - Pues
buenos días mi señora ¿cómo se encuentra hoy?- decía Louis con cansancio y
sofocado.
-Sra Hillary – Mire usted como se encuentra todo sudado,
debería de alegrarse y activarse.
Supongo que no ha encontrado trabajo; si no
ya estuviera con otra clase de ropa
-louise- fijese que no ya igual creo que no era para mí.
Deseaba que le hiciera unos mandados ¿no?
-Sr Hilary- Sí. Son para mi hijo Joseph pero también hay para
otras personas, pero, me urge más la de mi hijo, necesito que lleves hasta la
calle ludwith, a las 11:30 estara esperando frente a la construcción, te dare para el taxi.
-louise- claro si poder llegar, pero, ¿y lo demás?
-Sra Hillary- ya lo demás dará tiempo en la tarde pero me
urge que le lleves esto a mi hijo.
Le da una
caja de 30x10 muy bien hermetizada y 300
dolares para que valla lo más rápido
posible en un taxi y se quede con el resto pero, él tenía otra cosa en mente.
Camino un poco hasta llegar al final de la avenida, vio la hora en uno de
esos semáforos con reloj.
-louise-
10:24… la calle ludwith… 11:30… tengo casi 1 hora para llegar… son casi 5
kilometros… el humano promedio camina a 4 km por hora… mmm pues tengo tiempo.
Tal vez, Pudiera trotar un poco y así llegó con unos minutos de antelación.
Quiero ver qué tanto puedo hacer.
10:26 ya con
louise cruzando la calle y habiendo gastado sus primeros centavos por una
botella grande de agua se va dirigiéndose poco a poco y sin apresurarse. Las
calles tienen un aire inmenso a
contaminación y mal olor que solo el calor puede sacar de una ciudad. De nuevo
otro día sin desayunar, típica situación que saca factura al cuerpo cuando la
situación amerita un esfuerzo físico.
Imaginar,
esa cosilla que tenemos cada uno y que al parecer tiene mente propia ya que,
inconscientemente nos da algún tipo de recuerdo aleatorio o un par de
situaciones que solo pueden suceder en nuestra mente.
Louis se detiene en una
panadería hogareña con un olor reconfortante y el panorama muy pintoresco,
pan recién salido del horno, algunos dulces y panes rellenos.
Sin vacilar
ni meditar entra por la puerta de cristal mientras la campanilla de la puerta
hace un ruido inexplicablemente molesto. Se próxima y pide una que otra cosilla
solo para comer rápido eh irse pero, nota algo
en el vendedor, estaba tenso, algo no andaba bien, había un aire de pesadez y es cuando el pensamiento se rebosa de ideas
que no van al caso hasta que hay una que está en concordancia con los sentidos.
Louise
observa al vendedor a sabiendas de lo que ocurría y haciendo un gesto con la
cabeza para dar a entender que estaba al tanto de lo que ocurría. Pasan 3
minutos viendo fijamente el vendedor. Se abre
la puerta que interna de la panadería. Donde conecta con la casa.
-¡AL SUELO!
¡TODOS AL SUELO!- gritaba un ladrón que vigilaba la zona de despacho para que nadie se moviera.
3 personas
salen de adentro con bolsos llenos, armados y quitándole las pertenencias a las
personas que recién habían llegado. Louise aprovecha y esconde el paquete
debajo del mostrador que afortunadamente tenía la altura perfecta para
esconderlo, se podía escuchar las leves conversaciones que tenían, sobre que tenían que darse prisa y tenían que irse
y asi Los asaltantes en su desesperación no se captaron de dicho paquete, y
solo se dedicaron a quitarles las pertenencias a los pocos que llegaron, junto
a eso, los 300 dólares de louise.
Los
asaltantes salen del local como si no hubiera mañana, las personas estaban
empezando a levantarse y louise seguía en el piso con un mal presentimiento, es
inexplicable cuando el instinto de dice que algo no está bien, algo sucedió. Algo aun no seguía bien. Y louise solo hizo lo primero que se le paso
por la mente.
Louise -¡AL SUELO!
¡NO SE LEVANTEN!
Justo unas
cuantas personas se dejaron caer por el miedo inminente de esas palabras, pero,
un par no reacciono a tiempo. Disparos se oyen desde fuera. Las balas de
calibre 9mm entran por el cristal, tal
vez una docena tal vez media, irrumpiendo en el local rápidamente como la
muerte misma llevándose las almas de los infortunados que escuchan las ruedas
de un auto derrapar con la aceleración, como el gutural de una bestia , como el
ultimo sonido desgarrador que escucharían.
2 personas
heridas, 1 de gravedad. Nadie sabe qué hacer por el momento hasta que hay 3
personas entre los que están en el
suelo, todos jóvenes tal vez 14 o 16 años,
se ponen de pie y empiezan rápidamente a actuar mientras todos están aún en
shock.
-¡por favor
necesitamos toallas! Necesitamos algo con que hacerle presión a este hombre.
¡DEREK! ¡Revisa al otro herido por favor!- decía una joven decidida. Louise
empieza junto con otros a buscar lo que
necesitan. Los jóvenes empiezan a
analizar la situación.
- ¡Josh!
¡Este hombre tiene solo una herida en el brazo, la bala salió , no hay
problemas mayores!- decía Derek con rapidez mientras el dueño del local le daba
unas sábanas para vendarlo.
- ¡JENY! ¡No
podemos hacer mucho! ¡Llama la
ambulancia! ¡ este hombre tiene una herida en el pulmón y otro muy cerca del
corazón , todavía respira y el corazón aun late pero hay que llamar a una
ambulancia rápido! .- decía josh mientras los 3 hacian lo posible para ayudar
al pobre hombre.
Pasan 5
minutos, 5 minutos tan largos y solo
viendo como estos jóvenes hacían lo que ellos creían correcto. Llegan paramédicos en su ambulancia mientras
todos se preguntan cómo estará el hombre, llegan oficiales de policía y empiezan a tomar declaraciones del caso.
Louise escucha como todos hablan de lo que sucedió y su experiencia con la
policía hasta que un oficial se dirigió a él.
- - Bueno
señor soy Clark solo me gustaría tomar
su declaración a ver dígame su nombre y su versión de los hechos.- decía el oficial
de policía con su libreta en la mano y con mucha simpatía ante el caso.
- bueno me
llamo louise gallagher. Yo solo entre y el cajero me dio a entender lo que
sucedía y solo me quede quieto a esperar q pasara lo que pasara, salieron estos
hombres. Gritándonos que nos tumbemos en el suelo Y uno de los que estaba entre
nosotros estaba implicado. Y robo a la q recién entraban. Salieron y empezaron
a pegar tiros. Tengo un paquete escondido debajo la repisa y me gustaría recuperar eso.
-no hay
problema señor solo déjeme acompañarlo adentro.- decía el oficial mientras
posaba su mano en el hombro de louise mientras le hacía una seña con la cabeza
para que empezara a caminar.
Se dirigían
los 2 hacia el paquete y pasaron cerca de los jóvenes que daban sus testimonios
y louise caminaba más lento solo para poder escuchar lo que decían.
-
Hicimos
lo que hicimos porque somos boyscout, nos enseñaron que en momentos así no hay
que pensar, solo hay que actuar, en 1 segundo se pierde una vida y en 1 segundo puede salvarse.
Louise se
sorprendió mucho de esta respuesta, tanto que pudo hasta sonreír un poco por la
impresión que 3 jóvenes muchos menores que él, solo con primeros auxilios
pudieron salvar la vida de un hombre herido de gravedad.
Tomando su
paquete debajo del mostrador, se levanta y ve la hora, 11:15 minutos Se voltea y
de lanza una pregunta al oficial de policía.
-
¿Puede
llevarme hasta la construcción de la calle ludwith? Tengo que llevar este paquete y me quedan 15
minutos para entregarlo, Claro, si no sería mucha molestia para usted.- decía
louise mirando la caja con algo de sentimiento no por el hecho de estar metido
en una situación así, más bien por el hecho de defraudar a la señora Hillary .
-
Claro
no hay ningún problema igual yo ya eh terminado aquí, mis compañeros harán lo
que falta y voy de paso hasta la comisaria, pasar por ahí no me quitara más que
un par de minutos.- respondió el oficial con plena amabilidad señalándole la
puerta y el automóvil para que louise se subiera.
Ambos en el automóvil,
no hubo ninguna conversación. Se escuchaba la rabio de la policía donde se
oía una situación peculiar de 4
drogadictos que estrellaron su coche contra el banco central en un intento de
asaltarlo. Dispararon a los oficiales y estos los suprimieron en respuesta al
fuego, 1murio, 1 logro escapar y los otros 2 estaban heridos y en proceso de arresto.
- - Drogas…
a veces me pregunto que pasara en la mente de un drogadicto… ¿será tanta la
necesidad que tienen sobre lo que sea que tomen? ¿O simplemente no piensan en nada?- murmuraba
el oficial en un momento filosófico que tienen algunos cuando la mente esta en
paz consigo misma.
Ya estando
en la calle ludwith, louise nuevamente le va hora; 11:26 minutos , le da las
gracias al oficial por su amabilidad , cierra la puerta , cruza la calle hasta
la construcción y justamente , sale alguien. Polvo hasta en el pelo aunque
llevara casco, louise se preguntaba porque si él era el ingeniero mas no el
obrero.
- - Eh
¿tú eres Joseph?
- - Pues
sí, si lo soy ¿qué necesitabas?
- - Me
llamo louise vengo de parte de la señora Hillary y me pidió que te entregara
esto. – Louis le mostro el paquete que tenía que entregarle y se lo dio en sus manos con sumo cuidado.
- - Jajajajaja..
mi madre siempre fue una persona muy atenta con nosotros. Ella sabría que no
tendría tiempo de irme a comer y bañarme antes de volver a entrar a trabajar.-
Joseph abre el paquete mostrando ser una vianda con comida muy resuelta al más
puro estilo materno.
- - Muchas
gracias chico que dios te lo page si es que mi madre no lo ah echo, cosa que
dudo mucho que no lo haya hecho, pero sabes, toma aquí.
Joseph le entrega a louise unos 50 dólares, solo
porque sí. Louise ve como Joseph se
regresa a la construcción sin despedirse y riéndose como si fuera un niño por
la comida de su madre. No queda más que
devolverse. Louise se da la vuelta ve a la calle unos segundos, se detiene un
automóvil frente a él.
- -Buenas
¿señor quiere un taxi?- decía el chofer bajando un poco el cuerpo para poder
ver a louise, Louise en cambio ve el billete de 50 dólares y solo se digna a
preguntar.
- - ¿Cuánto
es hasta la avenida higtsen?
- - Pues
son unos 10 dólares señor- Decía el chofer mientras veía el taxímetro y con la mano puesta solo para activarlo de
ser necesario.
- - Bueno
lléveme por favor.
Mientras se
subía Louise recordaba todo eso que había vivido en tan poco tiempo. ¿Habrá
sido real? O solo fue algún tipo de alucinación colectiva… ¿todo esto lo viví
solo por entregar una vianda de comida? Música latina se escuchaba en la
radio, ese típico momento en cuando nada
está en concordancia con lo que sientes. 5 minutos de paseo y llegan al frente del bloque de apartamentos
y como siempre, la señora Hillary tan reluciente y lucida, con una jarra de
limonada y algunas galletas junto a unas amigas de antaño.
Louise sube
los escalones principales y dice.
-oiga pues
muy buenas tardes jaja como están estas damiselas – lo decía mientras agarraba
un par de galletas y las comía mientras observaba a las señoras ya mayores
sonrojarse y reírse.
- jaja tu
siempre hijo mío, ¿pudiste entregar el paquete?
- pues si mi
señora y su hijo es un encanto de persona -( a pesar de que no se despidió).
- bueno
joven suba y descanse porque los otros mandados que quería que hicieras pues
vinieron a mí y así es mejor. Cuando quieras bajas y quedas un rato con
nosotras.
-jajaja me
gustaría pero tal vez duerma un rato, anoche no dormi muy bien señora.
- está bien
ve, pero las galletas están muy buenas y no esperaran por ti.- dijo la señora
Hillary con un poco de amargura pero sin dejar la simpatía de lado.
-en ese
caso- dijo louise mientras agarraba unas cuantas galletas se daba la vuelta y
empezaba a subir las escaleras riéndose.
Asumir todo
lo que paso en la mañana, para louise era algo muy difícil, entonces, ¿cómo
podría el actuar como lo hizo?, simple. 1 minuto para fingir y el resto del dia
para estar solo en su apartamento. A veces es el remedio más eficaz a los
traumas y a veces es el peor veneno para los humanos.
Abre la
puerta de su apartamento, entra y esta se cierra sola, ve todo tal y como lo
dejo pero ya nada era igual al menos por ese día. Se quita la ropa y de nuevo; se ducha para
relajarse aunque esto no sirva de nada. La cama es más suave de lo normal, el
cuarto es más frio, mas callado, como si el sonido se hubiera esfumado, como si
los autos no quisieran pasar por la avenida. Louise ve su despertador, 12:00 pm, el dia no había terminado, pero,
louise solo se dignó a darle algunos golpes al ventilador, cerrar sus ojos y
sumirse a los sueños, como si nada hubiera
pasado. Sin pensar nada más, sin
esperar nada, pero, dentro de sí sabría
que el despertador tenía razón en
la mañana, solo en parte.
…
bueno capitulo 2 algo corto pero se vienen mas, comenten cualquier cosa que les guste o disguste si es que alguien lee esta pequeña historia
By : Scratchet
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